5 cosas que no debes hacer si gestionas un departamento de RH

Person agobiada por diferentes requerimientos

Gestionar un departamento de Recursos Humanos no es una tarea sencilla. Son muchas las dificultades a las que se enfrentan los profesionales encargados de la gestión de personas. Su labor es muy importante, pues de su buena gestión depende la efectividad y productividad de la compañía.

Sabemos la importancia de esta gestión por eso hemos  elaborado un listado con las cinco cosas que deben evitarse en todos los departamentos de gestión de personas:

No fomentes una competitividad agresiva.

Está bien que los empleados compitan entre ellos, pero la competitividad es un arma de doble filo, sobre todo si se da alas a las personas que muestran una mayor agresividad en el terreno profesional. Es importante que los empleados valoren el trabajo de los demás y no motivar la perfección extrema, el hecho de que alguien se obsesione con alcanzar metas imposibles y demasiado ambiciosas puede hacerle perder el control y poner en marcha una maquinaria agresiva perjudicial, tanto para él como para las personas de su equipo.

Si hay mucha rotación te arriesgas a una fuga de talento.e

Demasiada rotación puede indicar que los procesos de selección no se están haciendo del todo bien, y al final el talento adquirido acaba marchándose. Esto puede hacer perder mucho tiempo, porque hay que invertir tiempo y dinero en seguir formando empleados para que ejecuten correctamente sus tareas en los nuevos puestos. Por ello es importante aprender a retener el talento, adaptando las políticas y objetivos de la organización a las nuevas generaciones y perfiles.

Evita la inflexibilidad laboral.

Cada vez son más los profesionales que piensan y exigen mayores posibilidades para conciliar. Las nuevas tecnologías ponen a disposición de los empresarios la posibilidad de ayudar a los empleados a gestionar bien el tiempo y a contar con los recursos necesarios para trabajar desde casa.

La incertidumbre y falta de objetivos son malos compañeros de viaje.

A menos que tu objetivo sea desmotivar a los empleados, lo más importante es dejar las cosas claras desde el principio y comunicar, comunicar y comunicar. Solo así el profesional tendrá claras sus perspectivas profesionales y será capaz de ver algo en el horizonte.

Si el rendimiento y la productividad descienden, algo no funciona bien.

La desmotivación, la falta de planificación, descuidar la felicidad de los empleados, no tener en cuenta los factores ambientales (luz, temperatura, higiene…) ni los asuntos personales de los empleados, etc. Todos estos son síntomas que pueden generar un descenso de la productividad.

 

Por eso, si quieres lograr una buena gestión en tu cargo no lo hagas ninguna de esas cosas  o trata de evitarlo al máximo pues solo tendrás un ambiente de trabajo hostil y poco productivo.

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