Design Thinking en la capacitación Online

Lo especial del Design Thinking es que los procesos de trabajo de los diseñadores pueden ayudarnos a extraer, enseñar, aprender y aplicar sistemáticamente estas técnicas centradas en el ser humano para resolver problemas de una manera creativa e innovadora: en nuestros diseños, en nuestros negocios, en nuestros países, en nuestras vidas.

Esta metodología resulta muy útil para el desarrollo de materiales didácticos en la capacitación online, entonces.

¿Cuál es el proceso?

Empatizar.

El primer paso es conocer al cliente, en este caso, el perfil del alumno al que va dirigida la formación o la empresa que debe solucionar un problema. En esta fase se recogerá toda la información posible para diseñar un “alumno tipo”: quién es, qué sabe, qué dice, cuál es su entorno, qué expectativas tiene…Como instrumento de apoyo, es útil utilizar un mapa de empatía, que nos ayudará a visualizar quién es nuestro público.

Definir el problema.

Ahora que ya sabemos a quién va dirigida la formación derivada del material didáctico, llega el momento de investigar cuál es el problema que se debe resolver. Para que esta definición sea lo más precisa posible, debemos indagar, mantener reuniones con la empresa o con los futuros alumnos, analizar la información que ya nos hayan entregado…

Idear soluciones.

Ya tenemos los datos de partida: el quién y el qué. El siguiente paso lógico será encontrar el cómo. En este punto volvemos a solicitar la participación de los clientes finales para hacerles partícipes de la solución, es decir, qué contenidos vamos a tratar y cómo lo vamos a hacer. El “producto” final de esta fase puede ser un primer borrador de diseño instruccional, que recoja al menos los contenidos que se van a abordar y en qué formato (plantillas, navegación, grado de interacción…)

Prototipar.

Es esta fase creamos un prototipo o curso piloto, con el fin de comprobar que la solución que aportamos es útil y realmente ayuda a solucionar el problema. Este primer prototipo, muy básico, nos ayudará a detectar posibles errores, aprender de ellos e ir mejorando hasta llegar el producto final.

Testear.

Finalmente, debemos obtener datos sobre la experiencia del usuario. Para conseguirlo, los usuarios accederán a un curso piloto y nos proporcionarán feedback acerca de posibles mejoras. Tras este testeo, y en función de los resultados, se regresa a una de las fases anteriores y comenzamos a idear el proceso.

El método Design Thinking servirá de base para obtener toda la información que necesitamos para desarrollar contenidos en  capacitación online y, sobre todo, aporta un gran beneficio al cliente: no ofrecemos lo que nosotros creemos que es lo que necesitan, sino realmente lo que es proceso de estudio determino que era lo que necesitaban.

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