Los cuatro tipos de empleados que existen en toda empresa

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Si de algo estamos seguros es que todos los empleados no aportan lo mismo dentro de una organización. Cada uno desde su cargo, compromiso, actitud y conocimiento elige qué tipo de jugador quiere ser en la cancha y qué jugada maestra hacer. Existen aquellos que siempre están dispuestos a dar una milla más y no se limitan a hacer únicamente la tarea para la cual fueron contratados, sino que intentan aprender cada día algo nuevo. Se reinventan cada mañana, tienen claro lo que quieren lograr y hacia dónde ir. Asimismo, también está el lado contrario; aquellos que, en lugar de sumar, restan a la operación convirtiéndose en obstáculos para las compañías.

De ahí que los encargados de gestión humana deben identificar claramente la caracterización de sus empleados y determinar planes de acción para motivar e impulsar a aquellos que no logran dar su 100%. A continuación, te hablaré de los cuatro tipos de empleados que existen en todas las empresas ¿Cuáles son los más comunes?

Empleados altamente potenciales

Como lo mencioné al inicio, en todo lugar siempre vamos a encontrar personas con la capacidad de ir más allá de lo que se les pide. Empleados que no tienen límites y que buscan la manera de sorprender a sus altos mandos. Son aquellos que no sólo están dispuestos a llenarse de conocimientos y guardárselos para sí mismos, sino que comparten con los demás y ofrecen ayuda en el momento oportuno que alguien más lo necesite. Altamente potenciales es la caracterización de empleados 10 en todo. Son quienes cometen errores, los corrigen y hacen todo lo posible para nunca más volverlos a cometer. Son también hombres y mujeres capaces de afrontar cualquier reto y a quienes perfectamente puedes delegar funciones con el voto de confianza y la tranquilidad plena de que lo harán mucho mejor de lo que lo imaginas.

¿Cuántos empleados altamente potenciales tienes en tu equipo? Recuerda siempre que el reto es lograr que la mayoría pertenezcan a este grupo.

Empleados medianamente potenciales

Son empleados potenciales que gracias a sus conocimientos, habilidades y buena actitud logran dar el aporte que la empresa necesita. Son personas esforzadas y comprometidas en pro del cumplimiento de objetivos de la organización. Capaces de seguir avanzando hasta conseguir un mejor nivel. Sin embargo, a diferencia de los altamente potenciales, este tipo de empleados, aunque se destacan por cumplir con excelencia sus funciones,  generalmente al ser promovidos no mantienen el mismo nivel. En su mayoría son personas con mucha experticia en lo que por años han estado acostumbrados a realizar, pero al asumir retos mayores disminuye un poco su rendimiento. En promedio, gran parte de los empleados están reunidos en este grupo, tarea que el departamento de RR. HH debe asumir con rigurosidad si quiere encontrar perlas de valor dentro de la empresa.

Empleados de bajo desempeño

Son perfiles cuyo desempeño y actitud dentro de las empresas no siempre es de destacar. No obstante, pueden ser moldeables y de pulir a fin de sacar todo el potencial que llevan dentro. Es posible que su rendimiento y desempeño no sea el mejor, pero a diferencia de los que mencionaré a continuación, tienen la noble intención de superar sus límites y corregir sus errores. Están dispuestos a dejarse enseñar, y a pesar de su bajo desempeño, siempre intentan aprender algo nuevo que les sea de provecho. Hay que tener presente que los conocimientos almacenados en nuestra memoria y los títulos que profesionalmente nos acreditan no es lo que nos califica o descalifica como empleados buenos o malos ¡Somos nosotros mismos quienes elegimos cómo queremos que nos vean!

Empleados tóxicos

Finalmente hablamos de aquellos empleados que no aportan ni suman a la organización. Se les denomina “tóxicos” ya que su actitud transforma el clima laboral en un ambiente apático, de murmuración y queja. Son aquellos que encuentran problema en todo lo que ven a su alrededor, pero no deciden ser parte de la solución. Mantienen siempre una actitud pesimista, negativa y con limitaciones para todo. Están inconformes con las propuestas que internamente lanza la empresa y no se sienten a gusto con su función. Siempre tienen algo que criticar, están atentos al error del otro y viven comparando su trabajo actual con las enormes ventajas que tenían en sus trabajos anteriores.

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Si bien, no puedes prescindir de estos perfiles de forma injustificada, debes atacar el problema de manera urgente para que esto no altere el orden ni termine creando un ambiente tóxico. Para ello, puedes buscar la manera de que estás personas, aunque continúen siendo parte de tu empresa, parecieran como si no estuviesen reubicándolos en cargos poco relevantes. Eso sí, la principal tarea es recordarle a este tipo de empleados cuál es el error en el que están recayendo y qué puedes hacer tú para ayudarles.

Uno de los errores que más cometen los jefes es darle promoción a alguien que no está plenamente calificado para ello, o, por el contrario, ignorar el esfuerzo de quien realmente merece escalar nuevos retos profesionales. Es por eso que la invitación es para que analices muy bien a tu a equipo de trabajo, observa sus comportamientos y cómo los demás también los perciben. Premia a quien merece un reconocimiento, quédate con los mejores y no hagas tu mayor esfuerzo por retener a quienes no quieren estar más ahí. Recuerda ¡Cuando lo tóxico entra por una puerta, las oportunidades de mejora y el buen futuro salen por la otra!

 

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