Sedentarismo laboral ¿Qué es?

Los riesgos ocupacionales son una condición inherente a todo trabajo y una realidad que cada empresa y trabajador debe asumir como propia en aras de crear las estrategias necesarias para minimizar al máximo la exposición y evitar tanto como sea posible situaciones que comprometan la vida y la salud de los trabajadores.

Al hablar de riesgo ocupacional suelen venir a la memoria trabajos que a todas las luces son peligrosos como la minería, manejo de explosivos o sustancias tóxicas, búsqueda y rescate (bomberos) y en los casos más extremos cuerpos seguridad (militares y policías) que desempeñan labores donde ciertamente la vida está en juego minuto a minuto, sin embargo el resto de las ocupaciones no están exentas de riesgos y, aunque no nos percatemos, lo que hacemos día a día puede generar una situación que genere daños irreversibles a nuestra salud y calidad de vida.

Una de las situaciones más comunes y menos detectadas de riesgo laboral es el sedentarismo; aunque parece paradójico hablar de sedentarismo en el trabajo (se supone que estamos realizando una actividad), la realidad es que en el mundo moderno más de la mitad de los puestos de trabajo son desde estaciones fijas en oficinas con poco o ningún movimiento para lograr cumplir con las funciones asignadas; así un trabajo considerado de riesgo mínimo por la Organización Internacional del Trabajo) como lo es el trabajo de oficina puede poner en riesgo nuestra salud en el largo plazo a consecuencia de la falta de movilidad que a la postre generará sobrepeso, hipertensión y un sin fin de problemas que mermarán la calidad de vida e incluso pondrán en riesgo nuestra existencia.

Para prevenir esto es fundamental incluir el movimiento en nuestras rutinas diarias tanto dentro como fuera de la oficina; el uso de las escaleras, el llevar personalmente documentos en lugar de usar el servicio de mensajería; caminar para hacer diligencias en la calle (bancos, trámites, etc) en lugar de usar transporte automotor son sólo algunas de las estrategias que podemos implementar (tanto las empresas como los particulares) para evitar que el sedentarismo se convierta en un factor de riesgo ergonómico dentro de nuestras oficinas.

El ejercicio disminuye los accidentes y problemas relacionados a músculos, tendones, ligamentos y nervios. Pero, ¿qué pasa si no tenemos tiempo para ejercitarnos?

¿Para qué subo por las escaleras si puedo usar el ascensor? ¿Por qué caminar si puedo llegar más rápido en carro? ¿Por qué llevar comida al trabajo si puedo comprar algo ya preparado y me ahorro tiempo?… Estas son varias de las preguntas que deberíamos plantearnos antes de tomar una decisión con respecto a nuestra movilidad y nutrición. Aquí te damos ciertas pautas necesarias para tomar en cuenta durante tus jornadas laborales.

El sedentarismo es la carencia de ejercicio físico en la vida cotidiana de una persona y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha convertido en el cuarto factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, al que atribuyen un 6% de las muertes mundiales.

“No tengo tiempo”

La globalización y el avance de las Tecnologías de la Información (TICS) han generado nuevas plazas de trabajo estáticas o en donde se realiza poca actividad física. Ahora, todo está a un clic de distancia y se ha acuñado el nuevo término de sedentarismo laboral.

No todos somos conscientes de las 40 horas semanales que pasamos sentados frente a un escritorio o del tiempo que pretendemos ahorrar subiendo por ascensores o andando en carro. El sedentarismo laboral es una amenaza constante para nuestra salud física y mental.

Ejercítate mientras trabajas

Brazilian Fitness (BF) es una compañía especializada en la salud y cuenta con programas de gimnasia laboral para empresas. “No es necesario una hora antes ni después del trabajo. Con 10 o 15 minutos al día podemos activar los músculos, sin cansancio ni sudor”, afirma Joao Pchibilski, presidente del centro y educador físico.

Para complementar el área de salud física, BF realizó una alianza con Nutrición en la Red, un programa dirigido por la Dra. Paola Harwicz, argentina especializada en cardiología y nutrición. “La propuesta es siempre tratar de educar, por eso realizamos estos talleres en las empresas. Trabajamos la pausa activa a través de los workshops. Fomentamos un cambio de vida y tener mejores hábitos alimentarios”, asegura Harwicz.

Con los talleres, enseñan a los trabajadores a llevar un balance para que puedan tener una vida sana sin necesidad de dejar de hacer o comer cosas que les gustan. Otra de las finalidades es que las personas lleven a casa lo aprendido para que enseñen a sus hijos buenos hábitos físicos y alimenticios.

Algunos consejos prácticos

La Dra. Paola Harwicz nos planteó algunas recomendaciones para poner en práctica y evitar futuros problemas causados por el sedentarismo laboral.

  • Hacer un break a la hora de almuerzo, levantarse y caminar por un parque así sean 15 minutos.
  • Por cada hora que pase sentado, levántese cinco minutos y camine; suba y baje una escalera, vaya por un vaso de agua; póngase en puntas de pie y contraiga los músculos.
  • No pasar horas extremas sin comer.
  • Evite comidas pesadas y si puede llevar algo de su casa mejor.
  • No saltar comidas.
  • Trabajar mucho en la moderación y saciedad.
  • Consumir menos sal y azúcar. Frutas y verduras varias veces al día.

Esperemos que con estos tips seas mas productivo y efectivo en tu rol.

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